Varias embajadas de países europeos y de América Latina comenzaron a revisar y actualizar sus planes de evacuación y protocolos de emergencia en Cuba, en medio de un escenario marcado por la profundización de la crisis económica, el deterioro social y un clima de incertidumbre política en la isla.
Las alertas diplomáticas se producen en un contexto complejo para Cuba, atravesado por una fuerte escasez de alimentos y medicamentos, prolongados cortes de energía eléctrica, inflación elevada y un creciente malestar social. A esto se suman temores por posibles episodios de inestabilidad interna que podrían afectar la seguridad de ciudadanos extranjeros y del personal diplomático.
De acuerdo a las fuentes consultadas, algunas empresas internacionales con presencia en la isla también habrían tomado decisiones preventivas, como el traslado de familiares de empleados extranjeros, ante la incertidumbre sobre la evolución de la situación.
Desde los gobiernos involucrados no se han emitido comunicados oficiales confirmando una evacuación inminente de embajadas, y se remarca que la revisión de planes de contingencia es una práctica habitual en contextos de tensión o crisis prolongadas.
Por el momento, la comunidad diplomática mantiene su presencia en Cuba, aunque en un estado de mayor alerta, siguiendo de cerca la evolución del escenario político, económico y social del país.
Félix Eduardo Cañizalez

