La nueva atracción “Caída Libre” del Parque Rodó quedó detenida durante varios minutos el día de su inauguración, luego de que se produjera un corte de energía que dejó a personas atrapadas en el juego, generando preocupación entre el público presente.
UTE informó que la Torre de Caída Libre comparte el mismo suministro eléctrico con otro juego del parque, el Kamikaze, y que la potencia disponible era suficiente para este último, pero no para la nueva atracción, que demanda un consumo mucho mayor. Como consecuencia, al ponerse en funcionamiento, se activó la llave de protección y se interrumpió el suministro.
La empresa señaló que en setiembre de 2024 se había solicitado un aumento de potencia para el nuevo juego, lo que implicaba obras tanto en la red de UTE como en la instalación interna del parque. UTE aseguró que realizó los trabajos que le correspondían y notificó su finalización en mayo de 2025, pero que el trámite no quedó formalmente cerrado debido a que no se firmó el nuevo contrato ni se actualizó la facturación con la potencia requerida.
Luego del episodio, técnicos de UTE realizaron mediciones y constataron que el consumo conjunto de la Caída Libre y el Kamikaze superaba ampliamente la potencia contratada, lo que confirmaría que la instalación no estaba en condiciones de operar normalmente.
Por este motivo, UTE sostuvo que el juego fue inaugurado sin completar los procedimientos técnicos y administrativos necesarios y reiteró que no es responsable por la falla registrada. Como medida provisoria, se colocó una llave de mayor capacidad para permitir el funcionamiento del sistema mientras se regulariza la situación contractual.
Félix Eduardo Cañizalez

