El accidente de tránsito protagonizado por el ministro del Interior, Carlos Negro, derivó en un cruce político entre oficialismo y oposición, luego de que se confirmara que el jerarca conducía con la libreta de conducir vencida al momento del siniestro.
Tras el accidente, Carlos Negro reconoció públicamente que tenía la libreta vencida y fue sancionado con las multas correspondientes tanto por esa infracción como por la falta de respeto a la señal de tránsito. El caso también será analizado en el ámbito parlamentario.
Desde la oposición surgieron fuertes críticas hacia el ministro y algunos legisladores plantearon que debería renunciar, al considerar que su conducta es incompatible con el cargo que ocupa, dado que está al frente del organismo encargado de hacer cumplir la ley.
En respuesta a estos cuestionamientos, la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, salió al cruce y afirmó que “me parece absolutamente exagerado” que se exija la renuncia del ministro por este episodio. Cosse sostuvo además que su principal preocupación está puesta en la situación de salud del motociclista involucrado.
Desde el oficialismo también se expresó respaldo a Negro y se cuestionó lo que consideran una sobrerreacción política por parte de la oposición. El episodio reavivó el debate sobre las responsabilidades de los jerarcas públicos y el nivel de exigencia que debe aplicarse ante errores o infracciones cometidas por autoridades de gobierno.
Félix Eduardo Cañizalez

