El Gobierno uruguayo resolvió modificar el régimen tributario para los vehículos eléctricos e híbridos como parte de las medidas destinadas a financiar el incremento del gasto previsto en la Rendición de Cuentas.
Los automóviles eléctricos con un valor de importación de hasta US$ 19.000 continuarán exonerados del impuesto. Los vehículos comprendidos entre US$ 19.001 y US$ 27.000 pasarán a pagar una tasa del 5%, mientras que aquellos que superen ese monto tendrán una carga del 9%.
Según las estimaciones oficiales, aproximadamente el 75% de los vehículos eléctricos puros que ingresan al país permanecerá exonerado, por lo que el cambio tributario se concentrará principalmente en los modelos de mayor valor.
La recaudación adicional formará parte de las fuentes de financiamiento para afrontar el aumento del gasto público previsto por el Poder Ejecutivo, aunque no será la única medida destinada a obtener los recursos necesarios.
La decisión genera debate en momentos en que Uruguay viene impulsando la movilidad eléctrica como parte de su estrategia de transición energética. El nuevo esquema busca, según la posición oficial, mantener los incentivos para los vehículos eléctricos más accesibles y aumentar la carga tributaria sobre los modelos de mayor precio.
Félix Eduardo Cañizalez
