El Ministerio del Interior investiga una serie de amenazas de muerte dirigidas al ministro Carlos Negro, luego de que el servicio de emergencias 911 y otras líneas oficiales recibieran llamadas intimidatorias durante las últimas horas.
La rápida actuación policial permitió rastrear el origen de las comunicaciones hasta una vivienda ubicada en Barros Blancos, departamento de Canelones. Allí se realizó un allanamiento que culminó con la detención del principal sospechoso.
De acuerdo con la información brindada por las autoridades y difundida por Subrayado, el detenido, un hombre de 30 años, confesó haber realizado las llamadas y manifestó que actuó bajo los efectos de las drogas. Durante el procedimiento se incautaron teléfonos celulares, aunque no se encontraron armas.
Las primeras investigaciones indican que no existen, por el momento, elementos que vinculen el hecho con organizaciones criminales. La principal hipótesis que maneja la Policía es que se trató de una broma de muy mal gusto, aunque la Fiscalía continúa investigando el caso para determinar las responsabilidades correspondientes.
El episodio generó una rápida respuesta de los organismos de seguridad, que activaron los protocolos previstos para este tipo de amenazas dirigidas a altas autoridades del Estado. Mientras avanza la investigación, las autoridades reiteraron la importancia de no realizar falsas denuncias o amenazas, ya que constituyen delitos y movilizan importantes recursos policiales y judiciales.
