El Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) dispuso el traslado de una persona privada de libertad desde la cárcel de Cerro Carancho, en Rivera, hacia la Unidad Nº5 de mujeres en Montevideo, en el marco del reconocimiento de su identidad de género.
Desde el sistema penitenciario, algunos funcionarios manifestaron reparos sobre la medida, señalando que las condiciones del centro no estarían plenamente adaptadas para este tipo de situaciones. También plantearon preocupaciones vinculadas a la convivencia dentro del establecimiento.
El caso generó debate en torno a la aplicación de la normativa vigente y los desafíos que enfrenta el sistema carcelario para contemplar situaciones vinculadas a la identidad de género, en un contexto donde se busca equilibrar derechos individuales y condiciones de seguridad.
Félix Eduardo Cañizalez
