El presidente de la República, Yamandú Orsi, anunció oficialmente la rescisión del contrato firmado con el astillero español Cardama para la construcción de dos patrullas oceánicas (OPV) destinadas a la Armada uruguaya.
El contrato, que implicaba una inversión millonaria para renovar la flota de la Armada Nacional, había sido firmado con el objetivo de reforzar la vigilancia y custodia del mar territorial uruguayo, especialmente en materia de pesca ilegal, narcotráfico y control de la zona económica exclusiva.
Orsi señaló que el objetivo inmediato del Poder Ejecutivo es recuperar el patrimonio ya invertido y las estructuras que presentan algún nivel de avance en España. Asimismo, indicó que actualmente existen “cuatro o cinco opciones” sobre la mesa, tras reuniones mantenidas con astilleros públicos y privados de distintos países interesados en proveer los navíos.
Por su parte, la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, aseguró que Uruguay contará con patrullas oceánicas dentro de este período de gobierno. Desde el Ministerio de Defensa Nacional se trabaja en un plan alternativo que permita cubrir el vacío generado por la rescisión del contrato y evitar afectar las tareas de vigilancia marítima.
Además de las OPV, el gobierno anunció que avanzará en la adquisición de lanchas rápidas mediante un proceso que ya se encuentra en etapa avanzada, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa de la Armada en el corto y mediano plazo.
De esta manera, el Ejecutivo busca subsanar el impacto del fallido acuerdo con Cardama y asegurar que el país no quede desprotegido en la custodia de sus aguas jurisdiccionales, mientras se evalúan nuevas ofertas de socios estratégicos internacionales.
Félix Eduardo Cañizalez

