El gobierno uruguayo adquirió los derechos de transmisión de 32 partidos del Mundial de 2026 con el objetivo de garantizar el acceso gratuito a una parte del torneo para toda la población. La inversión realizada fue de aproximadamente US$ 4,1 millones.
La medida fue presentada como una forma de ampliar el acceso a uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, permitiendo que miles de uruguayos puedan seguir el campeonato sin necesidad de contratar servicios de televisión por suscripción.
La decisión también abrió un debate político sobre el uso de recursos públicos para la compra de derechos deportivos, mientras que desde el gobierno se destacó el valor social y cultural que tiene el Mundial para la ciudadanía.
El Mundial 2026 se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, y será la primera edición con la participación de 48 selecciones.
