Una nueva tensión internacional sacudió al mundo en las últimas horas luego de que el Ejército de Israel interceptara en el mar Mediterráneo a la Flotilla Global Sumud, una caravana de embarcaciones que se dirigía hacia la Franja de Gaza con ayuda humanitaria y decenas de activistas de distintos países.
Según trascendió, la operación israelí se realizó cuando la flotilla navegaba cerca de la isla de Creta. Las autoridades de Israel justificaron la intercepción bajo argumentos de seguridad, mientras que organizaciones humanitarias denunciaron una “captura ilegal en aguas internacionales”.
Inicialmente existía preocupación por el posible traslado de todos los activistas a territorio israelí, pero luego de intensas negociaciones diplomáticas con Grecia, la mayoría de los ocupantes fueron finalmente desembarcados en Creta.
La situación provocó inmediata repercusión en Uruguay. Durante el acto central del PIT-CNT por el Día de los Trabajadores se escucharon reclamos públicos exigiendo garantías para los dos uruguayos y cuestionando el accionar militar israelí.
Diversas organizaciones sociales y de derechos humanos reclamaron además que el gobierno uruguayo siga de cerca la situación y gestione el retorno seguro de Daniela Lopes y Jorge Vignolo.
El episodio vuelve a poner en el centro del debate internacional el conflicto en Medio Oriente y las restricciones impuestas sobre el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza, en medio de una crisis que continúa agravándose día a día.
Félix Eduardo Cañizalez
