Un grupo de hinchas de Peñarol que viajaba rumbo a San Pablo para presenciar el encuentro ante Corinthians por Copa Libertadores quedó envuelto en un escándalo en territorio brasileño luego de que tres ómnibus fueran interceptados por la Policía Militar de Santa Catarina tras una denuncia por robo en una estación de servicio.
El hecho ocurrió en la localidad de Tijucas, a unos 50 kilómetros de Florianópolis, cuando personal policial recibió el aviso de que varios parciales aurinegros habían sustraído bebidas alcohólicas del comercio WDcon durante una parada realizada en el trayecto.
Tras montar un operativo sobre la ruta BR-101, los efectivos detuvieron los tres buses y obligaron a descender a decenas de simpatizantes para realizar una inspección completa. Durante la requisa fueron halladas ocho botellas de whisky Johnnie Walker denunciadas como robadas, cuatro Black Label y cuatro Red Label.
Las cámaras de seguridad del local registraron el momento en que se concretó el hurto, material que fue clave para que la Policía confirmara la denuncia. Como consecuencia, uno de los hinchas fue detenido y trasladado a una comisaría, mientras el resto de la delegación permaneció demorada durante varias horas.
Videos del procedimiento comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y medios deportivos, mostrando a los parciales sentados sobre el asfalto mientras eran vigilados por agentes armados.
El episodio generó una fuerte repercusión tanto en Uruguay como en Brasil y suma una nueva polémica internacional alrededor de la hinchada aurinegra en la antesala de un partido clave por el certamen continental.
Félix Eduardo Cañizalez
