El gobierno de Yamandú Orsi presentó este lunes una de las primeras definiciones fuertes de su agenda en materia de seguridad social: la intención de volver a permitir el retiro jubilatorio desde los 60 años mediante un nuevo esquema de jubilación anticipada, en el marco del Diálogo Social instalado en Torre Ejecutiva.
La iniciativa surge como una revisión directa de la reforma previsional aprobada en 2023 durante la administración de Luis Lacalle Pou, que elevó progresivamente la edad mínima de retiro a 65 años para buena parte de los trabajadores uruguayos.
Según explicó el coordinador del proceso, Hugo Bai, la propuesta oficial no elimina la referencia de los 65 años, pero sí busca que cualquier trabajador pueda tener la opción de jubilarse antes, desde los 60, bajo determinadas condiciones de años de aporte y con un cálculo diferencial en la prestación. La idea apunta especialmente a contemplar situaciones de desgaste laboral, ingresos bajos y trayectorias extensas de trabajo.
Desde Presidencia señalaron que el objetivo es “corregir inequidades” que dejó la reforma anterior y devolver flexibilidad al sistema, permitiendo que miles de uruguayos no estén obligados a extender su vida laboral hasta los 65 años para poder acceder al retiro.
La propuesta fue presentada oficialmente este 28 de abril en Torre Ejecutiva y ahora deberá ser discutida con partidos políticos, sindicatos, empresarios y organizaciones sociales antes de convertirse en un proyecto de ley que ingrese al Parlamento.
De concretarse, se trataría de uno de los cambios más sensibles impulsados por el nuevo gobierno, ya que modificaría uno de los puntos más cuestionados de la anterior reforma jubilatoria y reabriría el debate sobre la sostenibilidad financiera del sistema previsional uruguayo.
Félix Eduardo Cañizalez
