Un militar retirado que había sido imputado por abuso sexual contra su hija de 15 años quedó en libertad luego de que la Fiscalía solicitara el archivo del caso por falta de pruebas suficientes para sostener una condena.
Durante el proceso, la defensa presentó informes médicos que señalaban que el acusado podría padecer “sexosomnia”, un trastorno del sueño que implica la realización de conductas sexuales de manera inconsciente, similar al sonambulismo.
Finalmente, la Fiscalía entendió que no se logró reunir evidencia concluyente que permitiera probar la intencionalidad del acusado, elemento clave para configurar el delito, por lo que solicitó el sobreseimiento.
La decisión judicial implica que el hombre recupere la libertad y que la causa quede archivada, aunque el caso continúa generando debate en la opinión pública debido a la gravedad de la denuncia y al uso de trastornos del sueño como argumento en este tipo de situaciones.
Félix Eduardo Cañizalez
