Una serie de amenazas de tiroteos en centros educativos encendió la alerta en Uruguay y es investigada por las autoridades en distintos puntos del país.
Ante estos hechos, las autoridades activaron protocolos de seguridad que incluyen la intervención policial, controles en los accesos a los centros educativos y seguimiento de cada denuncia. Si bien las clases no fueron suspendidas, se resolvió no computar faltas a los estudiantes que decidieran no asistir por precaución.
Desde el ámbito educativo y el Ministerio del Interior se maneja como principal hipótesis que muchas de estas amenazas podrían tratarse de “bromas de mal gusto” o un efecto de imitación entre estudiantes, aunque todos los casos son investigados como si fueran reales.
La situación generó preocupación entre familias y docentes, mientras las autoridades trabajan para identificar a los responsables y descartar cualquier riesgo para la comunidad educativa.
Félix Eduardo Cañizalez
