Uruguay vuelve a enfrentar tensiones en el sistema de agua potable, pero a diferencia de lo ocurrido en 2023, el gobierno aún no ha aplicado medidas económicas directas como la exoneración de impuestos al agua embotellada, lo que reabre el debate público.


Fotografía: IA


Lo que pasó en 2023

Durante la histórica sequía que afectó al país, el gobierno declaró la emergencia hídrica. En ese contexto, el agua de OSE llegó a presentar niveles elevados de salinidad y se generó una fuerte desconfianza en el consumo de agua de la canilla.


Como respuesta, se implementó una medida clave: la eliminación del IVA y del IMESI al agua embotellada. El objetivo fue claro: abaratar el acceso al agua segura en un momento crítico para la población. Esta decisión permitió que miles de uruguayos pudieran acceder a agua envasada a menor costo.


Qué pasa ahora en 2026

Actualmente, la situación es distinta, aunque igualmente genera preocupación. Se registran niveles más bajos de reservas de agua, OSE ha aplicado reducciones de presión en algunas zonas y se han reportado problemas de olor, sabor y calidad en el agua.


Sin embargo, no se ha declarado una emergencia hídrica. Tampoco se han implementado exoneraciones de impuestos, por lo que el agua embotellada mantiene sus precios habituales.


Por qué no se repite la medida

Existen varios factores que explican esta diferencia. En primer lugar, el nivel de gravedad no es el mismo que en 2023, cuando el sistema estaba al límite. Hoy la situación es de alerta, pero no de colapso.


Además, las exoneraciones estaban legalmente vinculadas a la declaración de emergencia, que actualmente no existe. A esto se suma el impacto fiscal, ya que eliminar impuestos implica una pérdida de recaudación que el gobierno analiza con cautela.


También hay una cuestión política y técnica: aplicar nuevamente esa medida podría interpretarse como un reconocimiento de que el sistema volvió a fallar de forma grave.


Qué puede pasar

Si la situación empeora, no se descarta que el gobierno vuelva a evaluar medidas similares, incluyendo la exoneración del agua embotellada o incluso de sistemas de filtrado.


Por ahora, el debate está instalado, pero no hay decisiones concretas.


Conclusión

Uruguay ya atravesó una crisis del agua que obligó a tomar medidas excepcionales. Hoy, aunque existen señales de alerta, el gobierno opta por no repetir esas decisiones, lo que genera incertidumbre en parte de la población.


Félix Eduardo Cañizalez

HACÉ CLICK ACÁ PARA DEPOSITAR.
Este medio es independiente y tu aporte nos permite seguir informando con libertad.
Apoyar también es apostar por un medio uruguayo libre.

Artículo Anterior Artículo Siguiente