La empresa estatal confirmó que está incorporando agua del Río de la Plata al sistema metropolitano ante la baja de reservas, en una medida excepcional.
La medida responde a la persistente sequía que afecta al país y a la disminución de caudales en fuentes clave como Paso Severino. Según las autoridades, se trata de una decisión técnica para garantizar el suministro a la población.
Desde el organismo señalaron que, pese al cambio en la fuente de captación, el agua que llega a los hogares cumple con los parámetros de potabilidad establecidos. No obstante, reconocen que podrían registrarse variaciones en el sabor u olor.
OSE explicó que el proceso de potabilización permite tratar el agua del Río de la Plata para hacerla apta para el consumo humano, aunque se trata de una alternativa utilizada en contextos excepcionales.
Este escenario recuerda a la crisis hídrica vivida en años recientes, donde medidas similares generaron preocupación en la población y debate sobre la gestión de los recursos hídricos.
Por el momento, las autoridades continúan monitoreando la situación y no descartan mantener estas acciones mientras persistan las condiciones de déficit hídrico.
El uso de agua del Río de la Plata vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del sistema ante eventos climáticos extremos y la necesidad de soluciones estructurales a largo plazo.
Félix Eduardo Cañizalez
