La incorporación de nuevas aeronaves a la Fuerza Aérea Uruguaya fue el escenario de un gesto político significativo: el presidente Yamandú Orsi y el ex presidente Luis Lacalle Pou coincidieron en la Base Aérea Nº1, ubicada sobre la ruta 101 en Canelones, donde se saludaron con cordialidad durante el acto oficial.
Sin embargo, el acto institucional se desarrolló en paralelo a un clima de tensión política por el denominado “caso Cardama”. El actual gobierno resolvió rescindir el contrato que la administración anterior había gestionado con el astillero español para la construcción de dos patrullas oceánicas destinadas a la Armada Nacional, tras detectar irregularidades en la presentación de garantías.
La decisión generó cuestionamientos desde la oposición, que sostiene que el acuerdo debía mantenerse y advierte sobre posibles consecuencias económicas y estratégicas para el país.
Durante la ceremonia también participaron la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, y el ex ministro Javier García, uno de los principales impulsores del contrato con Cardama. Como parte del protocolo, tanto Orsi como Lacalle Pou recibieron una réplica en miniatura del avión presentado.
El encuentro dejó una imagen de institucionalidad y respeto entre dirigentes de distintos signos políticos, aunque el debate de fondo sobre la política de defensa y la gestión de contratos estratégicos continúa abierto.
Félix Eduardo Cañizalez
