Río de Janeiro fue oficialmente reconocida por Guinness World Records por haber organizado la mayor fiesta de fin de año del mundo.
El organismo internacional validó el récord luego de un proceso de verificación que incluyó imágenes aéreas, registros oficiales y controles técnicos que permitieron confirmar la magnitud del evento. De esta manera, la capital carioca superó a otras celebraciones emblemáticas de fin de año realizadas en distintas partes del mundo.
Además del histórico festejo en Copacabana, millones de personas participaron en celebraciones simultáneas organizadas en otros puntos de la ciudad, consolidando a Río de Janeiro como uno de los principales destinos globales para recibir el Año Nuevo.
Las autoridades locales destacaron el impacto turístico, cultural y económico del evento, que volvió a posicionar a la ciudad en el centro de la escena internacional y reforzó su tradición como sede de celebraciones multitudinarias al aire libre.
Félix Eduardo Cañizalez

