En el corazón del Centro Histórico de San Salvador, El Salvador, la Navidad se vive este año en un clima distinto, marcado por una mayor sensación de paz, seguridad y orden en los espacios públicos.
Esta transformación es asociada por el gobierno salvadoreño a las políticas de seguridad impulsadas durante la gestión del presidente Nayib Bukele, que han logrado una significativa reducción de los homicidios y una fuerte presencia policial y militar en áreas estratégicas del país. En el marco de las celebraciones navideñas, el Centro Histórico se ha consolidado como un punto de encuentro para actividades recreativas, ferias y espectáculos, con especial énfasis en el control y la prevención del delito.
Autoridades destacan que la mejora en la seguridad ha permitido recuperar espacios públicos para el disfrute ciudadano, algo que se refleja especialmente en fechas sensibles como la Navidad. No obstante, analistas y organizaciones recuerdan que la situación del país continúa siendo objeto de debate, en particular por el impacto de las políticas de seguridad en los derechos humanos y por la persistencia de otros delitos.
Aun así, la imagen del Centro Histórico lleno de familias, luces y celebraciones refuerza la narrativa oficial de un El Salvador que busca redefinir su vida urbana y festiva a partir de un nuevo escenario de seguridad.
Félix Eduardo Cañizalez

