El puerto de Montevideo atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años. Un conflicto sindical en la Terminal Cuenca del Plata (operada por Katoen Natie) ha provocado la paralización de aproximadamente el 70% de la actividad portuaria, afectando gravemente el movimiento de exportaciones e importaciones.
La situación ha generado largas filas de camiones varados —más de 150 según fuentes gremiales— y un fuerte impacto en las empresas exportadoras e importadoras, que advierten sobre pérdidas millonarias por la demora en el embarque y recepción de mercaderías.
Al mismo tiempo, el conflicto se amplía con otros focos de tensión: Montecon enfrenta despidos que afectan a más de 150 trabajadores, el sector del dragado reclama por la no renovación de un convenio con la ANP, y en paralelo se registraron bloqueos de activistas en el puerto en protesta por exportaciones de ganado en pie.
Desde la Unión de Exportadores del Uruguay se expresó “gran preocupación e incertidumbre” por la falta de solución, mientras el gobierno intenta mediar entre las partes para evitar un impacto mayor en la economía nacional.
El conflicto también comienza a repercutir a nivel regional: algunas navieras internacionales ya suspendieron sus escalas en Montevideo y optaron por operar temporalmente en puertos de Argentina y Brasil.
Félix Eduardo Cañizalez

